PaĆses Bajos: ajustada derrota de la ultraderecha, continuidad del modelo
- Redacción PolĆtica Global.AR
- 31 oct 2025
- 2 Min. de lectura

El partido Democraten 66 (D66) ganó las elecciones generales anticipadas en los PaĆses Bajos, convocadas dos aƱos antes de lo previsto tras el colapso del gobierno de coalición de Dick Schoof, que se habĆa derrumbado cuando los ultraderechistas del Partido de la Libertad (PVV) abandonaron el gabinete en junio, forzando un adelanto electoral en medio de un clima de desgaste polĆtico y fragmentación partidaria.
El D66, de orientación progresista y europeĆsta, dio la sorpresa al pasar de 9 a 26 escaƱos y convertirse en la primera fuerza parlamentaria, con casi el 17% de los votos. De este modo, es probable que encabece un nuevo gobierno el lĆder de ese espacio polĆtico, Rob Jetten. ApenĆ”s detrĆ”s quedó el PVV, que sufrió una fuerte caĆda al perder mĆ”s de una cuarta parte de su electorado, pasando del 23,5% al 16%. El Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD), fuerza liberal-conservadora que gobernó en la Ćŗltima dĆ©cada, apenas retrocedió y quedó con 23 bancas.
La alianza entre la Izquierda Verde y el Partido del Trabajo descendió a 20 diputados, mientras que el Partido Democristiano (CDA) logró un importante crecimiento, recuperando voto conservador y alcanzando 18 escaƱos. En la derecha mĆ”s dura, los partidos JA2021 y Foro por la Democracia aumentaron su presencia, confirmando que la extrema derecha no desaparece sino que se reparte en varias expresiones. El Movimiento Campesino-Ciudadano (BBB), que habĆa sido la sorpresa en 2023, cayó a la mitad, y el Partido Socialista retrocedió a tres bancas.
El nuevo Parlamento, con mĆ”s de una docena de fuerzas representadas, refleja un sistema cada vez mĆ”s fragmentado, donde ningĆŗn bloque puede gobernar por sĆ solo. El D66 deberĆ” buscar alianzas con otras formaciones del centro y la centroizquierda para alcanzar la mayorĆa, un proceso que podrĆa ser largo y difĆcil.
El resultado muestra el desgaste de los discursos de ultraderecha que dominaron la polĆtica neerlandesa en los Ćŗltimos aƱos, pero no un giro real hacia la izquierda. La victoria de un partido socioliberal expresarĆa el deseo de estabilidad institucional y de frenar el extremismo, mĆ”s que una apuesta por un cambio estructural.
El panorama sigue siendo de continuidad: el progresismo neoliberal reemplaza momentĆ”neamente a la derecha populista, mientras las fuerzas socialistas y anticapitalistas permanecen marginales. Europa, y en particular los PaĆses Bajos, parecen mĆ”s cansados de la polarización que dispuestos a cuestionar el modelo económico que la genera.

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